Made In China

Hace varias décadas que la fabricación del mundo comenzó a concentrarse en Asia para varios sectores.

Referente al mundo de la tecnología, aparecieron una serie de compañías OEM (original equipment manufacturing) que se encargaban en fabricar cualquier aparato electrónico siguiendo los requisitos de sus clientes. El cliente de estas compañías comercializaban el producto final utilizando su propia marca. Los puntos más importantes eran el bajo coste y la flexibilidad ante las demandas de los clientes. La competitividad en Asia, y en especial en China, empezó a crecer considerablemente, compitiendo por precio en un inicio y posteriormente en calidad.

Ante este panorama los OEM empezaron a desarrollar estrategias para aventajar a sus competidores. Como resultado entraron en el negocio del diseño para proporcionar mayor valor añadido a sus clientes y  se convirtieron de esta forma en  ODM (original design manufacturing). Expanden la dimensión de la competición de la producción al Diseño. Los recursos que necesitan este tipo de empresas son diferentes y requieren de tener un personal altamente cualificado.

Sin embargo los OEM y ODM tienen algo en común; venden sus productos bajo la marca de sus compradores. Para evitar la dependencia excesiva de sus compradores y viendo que es más rentable explotar el producto que diseñarlo o fabricarlo, empiezan a desarrollar sus marcas (Branding) y cadenas de distribución.  Este tipo de negocio es llamado OBM (original brand manufacturing). Esta evolución a lo largo de los años explica como empresas que solamente fabricaban se hayan consagrado como marcas de alto valor añadido y respectadas en la economía global.