Sistema de guiado Inteligente para ciudades

Este post que escribo se centra en el nuevo sistema de guiado inteligente para ciudades que nuestra compañía ha desarrollado en los últimos años (que internamente tiene el nombre de guerra “ParkHelp4Cities”) y que se empezará a instalar a principios de 2014 en el centro de Málaga.

Me siento muy orgulloso de haber detectado, junto con mi antiguo compañero Jordi Puigdellívol, esta oportunidad de mercado varios años atrás y de haber desarrollado una solución completa para abordar dicha oportunidad. Sin duda  es un proyecto estratégico para el crecimiento de la compañía en los próximos años.

Dicho esto, ¿Cuál es el principal beneficio de esta solución? El explotador de zona de estacionamiento controlado no tiene prácticamente información de sus recursos y por tanto tiene dificultados para la gestión eficiente de éstos. Ante esta necesidad no cubierta hasta el momento, se ha pretendido desarrollar una solución que obtenga información del estado de las plazas utilizando las ventajas que ofrece la tecnología. Nuestro sistema de gestión de aparcamiento inteligente consta de una red inalábrica de sensores alimentados por baterías que detectan si la plaza está ocupada o no, transmitiendo esta información por la red hasta llegar a la Base de Datos de un servidor remoto, en el cual se concentra toda la información. El explotador de la zona de estacionamiento tendrá información de las plazas a tiempo real; conocerá el número de coches que han aparcado en cada plaza, los periodos  de mayor ocupación, el número de plazas que se exceden de tiempo de aparcamiento permitido, etc. Además, el conductor que está buscando aparcamiento en las ciudades también se beneficiará del sistema porque podrá conocer, mediante paneles o aplicaciones móviles, el estado de ocupación de las plazas que hay en las diferentes calles, dándoles por tanto un valor añadido.

 

Noticias relacionadas:

El sistema de guiado inteligente del SARE falicitará la búsqueda de aparcamiento

ParkHelp: Ciudades

 

Customer Relationship Management

Cada vez en el mundo empresarial está teniendo mayor peso el Customer Relationship Management (CRM). ¿Pero que es un CRM?

El CRM es una estrategia de gestión, que utiliza la tecnología como agente facilitador.

El CRM te ayuda a identificar, captar y fidelizar a tus clientes. Existen diferentes soluciones CRM que te permiten de forma rápida conocer el historial de cualquier cliente, como por ejemplo; cuándo has hablado por última vez con él, qué productos ha adquirido, para poder ofrecerle lo que necesita en el momento adecuado.

Lo más importante para implantar un CRM es considerar primero qué es lo que queremos hacer; ¿qué necesitamos? y ¿quién lo usara? Esto es básico para seguir con el proceso de implantación.  A partir de las respuestas que se le den a estas preguntas se condicionará todo el desenlace posterior.

Las diferencias con otros Sistemas de la Información (SSII) como por ejemplo un ERP, es principalmenete el hecho de que el CRM gira alrededor del cliente, mientras que  el ERP gira entorno al producto.

Primero de todo hay que hacerse las siguientes preguntas;

Cabe destacar que hay un alto nivel de fracaso en la implementación de CRM. Entre un 60% a 70% de los proyectos son fallidos, y ¿por qué?… Pues principalmente por un exceso de expectativas (se cree que con el CRM se arreglarán otros problemas que tiene la operativa de la empresa), procesos, cultura organizacional y posiblemente una resistencia al cambio interna.

Hay que tener claros una serie de factores para escoger entre un CRM u otro; modularidad, nivel de especialización de la industria, capacidades de integración con otros SSII, soporte a movilidad, market share, aspectos técnicos, etc

Con la nueva forma de relacionarnos ya se está hablando de CRM 2.0 e incluso XRM, éste último supone una expansión en las relaciones.

Referencias

CRM (Wikipedia)

CRM; tres estrategias del éxito (autor: Lluís G. Renart Cava, profesor del IESE)

 

La revolución en la empresa: Estrategia de consolidación

En algún momento en la vida de las empresas llega un periodo en el cual los directivos deben de liderar una etapa de consolidación, es por tanto, una decisión estratégica. Simplificando mucho, se puede iniciar con la siguiente reflexión:

  • ¿La empresa está haciendo lo que debería de hacer?
  • ¿como se puede mejorar la estructura para afrontar el futuro?

Consiste en darle una vuelta de arriba a abajo a la empresa para que pueda afrontar las etapas de futuro. Es por tanto, una estrategia de supervivencia.

Una tentación humana es la de mantener todo aquello que conocemos, pero en ocasiones es un freno, y se necesita de una revolución para romper esos lastres que nos impiden encararnos hacia el futuro. Cuanto más fuerte es la necesidad de cambio en la empresa, más revolucionarios tendremos que ser. Se necesita una estrategia subversiva, es decir, innovadora y novedosa. Muchas veces el principal freno para esa revolución, puede estar en algún miembro de la estructura directiva, que de manera inconsciente se aferra al pasado, por varios motivos; miedo al fracaso,  dudas sobre si sabrán hacer, lo que han hecho en el pasado les ha ido bien, etc. La buena noticia es que en todas las empresas hay gente REVOLUCIONARIA, con inquietudes e ideas de mejoras Es por tanto, tarea de los Directivos saber detectar a estas personas, debido a que serán las que ayudarán a llevar a cabo el cambio, y diseñar la siguiente fase de revitalización.

El cambio es inevitable, por lo que los Directivos deben de decidir si éste debe de ocurrir tardiamente, en un entorno de crisis, o con previsión, de un modo meditado y relajado. El desarrollo de una visión de futuro debe de ser un proyecto constante basado en un debate interno continuo, no en un esfuerzo puntual y masivo. De hecho la verdadera prioridad de una empresa debería ser la oportunidad de competir por el futuro.

Es importante no perder nunca la visión de la empresa, por tanto, se debe combinar el corto y el largo plazo, Es decir, tiene que estar trabajando en la operativa del día a día, y diseñando su etapa de futuro. Cuando la empresa se centra solo en el corto plazo, pierde de vista su objetivo -su visión-, y por tanto, la probabilidad de conseguirlo se reduce enormemente. Cualquier desviación en el corto plazo, hace que sea difícil su detección, porque en el corto plazo los cambios son ligeros, pero con el paso del tiempo, la empresa podría llegar a un punto en el cual no quería estar. Es lo mismo que navegar en barco sin mirar la brújula, o sin hacer caso del gps.

El proceso de cambio requiere compromiso, y se tiene que formar desde una estrategia participativa. Esto tiene varias finalidades, por una banda te permite tener una visión más amplia, debido a los diferentes puntos de vista, y por otra implica más a los colaboradores. Por tanto, se necesita una línea transversal, además de la línea vertical que marca la jerarquía del organigrama. Es decir, la previsión del futuro es una síntesis de las visiones de muchas personas, y el papel principal de los directivos de la compañía debería consistir en capturar y aprovechar las previsiones del futuro que existen en la organización