Innovando más allá del producto

Cuando se habla de innovación se suele asociar en la mayoría de casos a nuevos productos de la alta tecnología. Sin embargo la innovación va mucho más allá de innovar en producto y de innovar en el sector tecnológico. Si nos centráramos solamente en este ámbito se estaría limitando considerablemente la innovación. De hecho la innovación de producción puede ser tanto o más rentable que la innovación de producto y lleva asociada un menor riesgo.

Existe una enorme oportunidad de innovar en el modelo de negocios. En un artículo de Alejandro Ruelas.Gossi, llama a esta forma de innovar “innovación en T grande”, La “innovación en t pequeña” consistiría en aquella empresa que basa su ventaja competitiva en una sola fuente; mejorar su producto. En realidad estas formas de innovar no son excluyentes, sino que existe una interacción entre ellas.

La pregunta que se puede hacer la empresa sería ¿decantarse en T o t?

¿T grande o t pequeña?

Factores Innovación T grande Innovación t pequeña
Producto Producto commodity o poco diferenciado Producto diferenciado
Ciclo Ciclo tecnológico lento Cuanto más rápido es el ciclo tecnológico
Base Impulsada por las ideas Impulsada por la tecnología
Cambio Viene de diversas fuentes Viene de la mejora de producto
Economía Cuanto menos desarrollada Cuanto más desarrollada

Los países que se encuentran en mercados emergentes como por ejemplo América Latina tienen que poco que mostrar en el campo de alta tecnología, sin embargo pueden convertir sus empresas regionales a grandes jugadores dentro de las ligas globales si aprovechan la versatilidad de campos en los cuáles se pueden innovar y una gran oportunidad radica en la innovación de modelo de negocio.  Dentro de la innovación en T grande se puede innovar en marketing y financiamiento, en producción, en cadena de suministro y logística, etc. De esta forma se consiguen mejoras sustanciales en la estructura de costes y eficiencia de la empresa. Aunque no consigas un aumento de ventas puedes conseguir mejoras en la rentabilidad por eficiencia y debido a que tiene un gran potencial de gestión.

Un ejemplo de éxito en T grande sería sin duda el caso de CEMEX. Esta empresa Mexicana que partió con un producto poco diferenciado, el cemento, para convertirse en una compañía global de soluciones para la industria de la construcción, que ofrece productos y servicio a clientes y comunidades en más de 50 países en el mundo.

Fuentes:

Innovar en mercados emergentes: El paradigma de la T grande

CEMEX (Cementos Mexicanos) – Building de future

Innovar en Operaciones

Se puede innovar en muchos campos y áreas, y por supuesto, una de ellas y quizás la más descuida, es en área de las operaciones de la empresa.

¿Qué significa innovar en operaciones? Pues sencillamente en buscar nuevas formas de operar en la organización. Tiene la ventaja de tener poco riesgo y puedes conseguir grandes beneficios.

Por lo general la operativa dentro de la empresa suele evolucionar “sobre la marcha” y no se ha diseñado con conciencia, esto se traduce que quizás no es la más eficiente o la más adecuada para el desarrollo del negocio.

Innovar en operaciones es una fuente de ventajas competitivas. Muchas empresas de éxito como por ejemplo; Toyota, Dell, Zara… han innovado en operaciones. Si nos centramos en Zara, suventaja competitiva es la de proporcionar moda instantánea (tiempos de entrega a tienda extremadamente bajos) a precio reducido, y esto se consigue gracias a un plan de operaciones bien diseñado e innovador, puesto que sus competidores directos no son capaces de hacerle frente.

Si tantas ventajas tiene… ¿por qué se suele descuidar?

  • Carencia de atractivo; Suele ser más motivador lanzar nuevos productos en nuevos mercados
  • Responsabilidad diluida en varios departamentos. Dependiendo de la organización de la empresa, pueden haber departamentos de compra, distribución o producción, provocando que nadie tenga una visión y responsabilidad del conjunto.
  • Desconocimiento de las operaciones dentro de la empresa

Como suele pasar en el campo de la innovación, para poder implementarla eficientemente hay que romper muchos paradigmas mentales, sin embargo se pueden conseguir grandes beneficios,  tal y como dice la cita popular “Hacerlo bien cuesta menos a la larga”

La ética es rentable a largo plazo

Este post está basado en la noticia de que se publicó el 10 de Diciembre en la Vanguardia “La rentabilidad del altruismo”

Las neurociencias y la psicología en el estudio de las conductas económicas han ido abriendo paso al reconocimiento de la ética como clave en los resultados empresariales y financieros. El profesor Austríaco Erns Fehr (catedrático de Microeconomía y Economía Experimental en la Universidad de Zurich) ha aportado pruebas científicas para demostrar esta relación, y es que parece ser que cuanta más materia gris tenemos en una determinada zona del cerebro (la unión temporoparietal), mayor es nuestro componente altruista o mayor generosidad demostramos. Las investigaciones muestran cómo los impulsos emocionales condicionan a los agentes económicos.

La neuroeconomía ofrece nuevas perspectivas en relación con la toma de decisiones económicas, ya que ayudará a afinar las actuaciones  teniendo presente el factor altruista y las ventajas que ofrece, y es que según Fehr, “la ética es rentable a largo plazo”.